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Buen karma es la clave de una vida con alma



Corres de un lado para otro sin parar y sin reflexionar sobre el motivo por el que estás tan cansado y ocupado. En el coche, alguien te corta el paso y tú tocas el claxon, a lo que el otro conductor responde con un mal gesto. Otro conductor intenta colarse delante de ti pero le bloqueas el paso porque, según tu teléfono, ya vas cinco minutos tarde. En ese momento, empieza a sonar el móvil.

Sí, es uno de esos días.

Por desgracia, el ritmo de vida moderno está lleno de días como este. Cualquier guía de autoayuda te dirá lo mismo: busca maneras de reducir el estrés, rechaza responsabilidades y, por supuesto, ten una actitud mindful.

En la situación anterior, tener una actitud mindful o presente en el momento, como se describe con frecuencia, puede que te ayude a evitar un ataque de ira en medio de la autopista, pero ¿tendría algún efecto a largo plazo? Lo más probable es que no. Pero, ¿y si hubieras actuado de manera distinta en ese momento? En vez de tocar el claxon enfadado, ¿y si hubieras dejado pasar el mal gesto?



PRACTICAR EL BUEN KARMA

O mejor aún: ¿y si, después del encontronazo con el primer conductor, al segundo le hubieras dejado pasar, tomando la decisión consciente de actuar con amabilidad? A esto se llama practicar el buen karma y es la clave para vivir una vida con alma.

En su libro Soulfulness: Deepening the Mindful Life, el escritor Brian Draper explora la conexión entre buen karma y vivir con alma. Afirma que “es un espacio, en mi opinión, en el que podemos descubrir lo que nos hace únicos y expresarlo de una manera amable y consciente a través de nuestras acciones”.

Karma significa “acción, palabra o hecho” en sánscrito y es fácil reconocer la fuerte conexión entre ambos conceptos. Vivir de una manera mindful supone eliminar la ansiedad y las distracciones de nuestra cabeza, pero vivir con alma trata de conectar con las emociones propias y del resto de las personas para crear un entorno mejor para todos.


RESPONDER CON POSITIVIDAD A LA NEGATIVIDAD

Cuando conocemos mejor nuestra propia alma, es más fácil llegar al alma de los demás. Si practicamos buen karma existimos en un plano superior y nos transformamos en algo más grande que nosotros mismos. No siempre es fácil responder con positividad ante la negatividad (como vemos en el ejemplo del tráfico) pero las leyes del karma establecen que, cuando lo hacemos, esa amabilidad volverá a nosotros antes o después. Si hacemos algo bueno por otra persona, estamos invitando a que otros hagan algo bueno por nosotros.

Intentar tener una actitud mindful en un mundo tan estresante es admirable pero también egoísta por definición si lo comparamos con intentar vivir con alma. La meditación mindful vacía nuestras mentes de las preocupaciones y los ruidos. Pero si meditamos con alma, conectamos con los demás y efectuamos un cambio más allá de nuestra experiencia personal.

PEQUEÑOS ACTOS DE AMABILIDAD

Así que deja pasar a ese otro coche. Puede que pierdas 20 segundos, pero sujeta la puerta para que pase esa madre con el carrito y las bolsas de la compra. Cuando veas a alguien enfadado porque se ha volcado encima el café, ofréceles una servilleta y una sonrisa.

El buen karma es gratis, atrae a una mayor positividad en tu vida y te ayuda a vivir con alma.