• Laura Durán

Geoterapia: la magia del barro

En los últimos tiempos se le ha dedicado más atención, sobre todo en el tratamiento de hinchazón y tumefacción. Los antiguos pueblos primitivos lo usaban tanto en personas como en animales. Tanto para cosmética en la piel, como para los deportistas en contusiones o dolores.



Desde tiempos inmemoriales se ha utilizado el barro o arcilla para diversas enfermedades por sus potentes propiedades.

Su uso, combinado con plantas naturales potencia su efecto. Esto se puede hacer uniendo una cataplasma de plantas al fango o bien mezclando una tisana con el barro. Las aplicaciones pueden ser en caliente o frío, según la estación del año y las características de la persona. Aquí os dejo un par de aplicaciones que pueden ser muy útiles.



Para hinchazones o tumefacciones puedes preparar una cataplasma mezclando el barro con infusión de cola de caballo, ponemos la mezcla en un paño de algodón y la aplicamos.

En inflamaciones también funciona bien mezclar la arcilla con aceite de hipérico, que además hace que no se seque ni se endurezca. Para reumatismos se puede mezclar el fango con infusión de eucalipto o tomillo.



Para estados de nerviosismo, ansiedad o insomnio puedes preparar una cataplasma de arcilla para colocarla en el abdomen, poniendo un paño de algodón que cubra todo el abdomen y encima una capa espesa de arcilla, se tapa con otro paño y una toalla encima y se deja actuar durante veinte minutos.