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Hueveras de lo más cool con botellas recicladas



Las botellas de vidrio pueden tener muchos usos una vez que terminas el líquido que tienen en su interior. Además de que se pueden rellenar nuevamente, son perfectas para realizar diversas manualidades.

Nosotros, hoy te proponemos que empines un poco el codo y que te pongas en modo celebración para conseguir unas hueveras muy cool y por supuesto muy respetuosas con el medio ambiente. Las botellas de cava son las que necesitas para este DIY porque tienen el culo hacia adentro, imprescindible para que sujete bien el huevo cocido.

¿Quieres saber cómo cortar botellas de vidrio? Sigue leyendo y verás que es muy fácil hacerlo.

Materiales:

  • Hilo de algodón

  • Alcohol de 96º

  • Cerillas o mechero

  • Recipiente hondo con agua fría

Cómo hacerlo

  1. Lo primero que tienes que hacer es mojar un hilo de algodón en alcohol. Ata el hilo alrededor de la botella, justo a la altura en la que quieres que se haga el corte. El hilo que te sobre córtalo a ras del nudo, con un margen de un cm por arriba para que no se deshaga.

  2. Coge un mechero y enciende el hilo. Es importante que tengas las manos limpias, sobre todo sin restos de alcohol al haber mojado el hilo, ya que se te podrían prender fuego. Deja que se consuma todo el alcohol y el hilo ya esté todo de color negro por haberse quemado.

  3. Mete rápidamente la botella en un recipiente hondo que esté lleno de agua fría. Es importante que la metas boca arriba o boca abajo según la parte que quieras utilizar después. La que quieras debe entrar primero en contacto con el agua. Mueve la botella estando dentro del agua y escucharás el sonido de que se ha partido el vidrio.

  4. Si al sacarla todavía no se ha cortado del todo, dale unos golpecitos. Si con eso tampoco se puede, repite lo del hilo y ponlo exactamente en el mismo sitio.

  5. Una vez que ya has terminado de cortar botellas de vidrio, es importante repasar los bordes para que no te cortes con ellos al manipular la botella. Pasa una lija al agua de grano medio, y después una de grano fino. El acabado en los bordes quedará perfecto si le aplicas pasta de pulir.